Una obra situada en Madrid en tiempos de Felipe III y Felipe IV, que tiene como protagonista a Francisco de Quevedo. El drama cuenta la última etapa de la vida del gran poeta, marcada por su conducta, fruto de cárceles y destierros por su enfrentamiento con el poder.
Una historia en la que Quevedo protagoniza al mejor español, sacrificado en bien de su patria, fiel a sí mismo, a una verdad. La obra tiene un desenlace trágico con cierto dramatismo negro, como la misma figura de Quevedo.
Casona permanece aquí fiel a su modo de hacer teatro, que conjuga fantasía y realidad como componentes inseparables de la vida.
